MUSEO FRIDA KAHLO

Ofrenda 2016

"Árbol de la esperanza, mantente firme"
del 19 de octubre al 20 de noviembre de 2016

Por Héctor Romero Ramírez 

En medio de la gran megalópolis, los barrios de Coyoacán conservan sus tradiciones ancestrales, como lo demuestran las festividades del Día de Muertos. En el pueblo de Los Reyes, así como en otros pueblos y barrios, son representativos los altares adornados con magníficas arquerías multicolores. La portada −o parte frontal− se elabora con técnicas artesanales y se decora con flores y grecas.

Esta rica herencia cultural inspira este año el altar en honor a Frida Kahlo. Su elaboración estuvo a cargo de los artesanos coyoacanenses Héctor Romero, José López Martínez, Israel Romero Ramírez, Francisco Javier García Ojeda, Miguel Romero Rojas, Evangelina Quiroz, Fidel González, Luis Canchola, el Dr. José Olivares Gómez y Yuriria Torres Alfaro.

La ofrenda está compuesta por tres niveles, que representan el inframundo, la tierra y el cosmos. Las tradicionales ceras escamadas han sido modeladas por el Dr. José Olivares Gómez, originario del estado de Hidalgo. Estas velas simbolizan uno de los cinco elementos prehispánicos presentes en toda ofrenda de muertos: el fuego.

El papel picado –símbolo del viento− es producto de la destreza de Yuriria Torres Alfaro, artesana del barrio de Xaltocan, Xochimilco. La ofrenda incluye la representación de los cuatro caballos de la Apocalipsis −peste, guerra, muerte y hambre− que son piezas de cartonería tradicional.

Sobre la portada de esta ofrenda se lee la frase “Árbol de la esperanza mantente firme”. Se trata del título de un cuadro que pinta Frida en 1946 y en el que se muestra, por un lado, el sufrimiento ante la enfermedad y, por otro, la victoria sobre el dolor. En este altar, la frase representa un homenaje a la fortaleza que caracterizó la vida de la artista.

Esta ofrenda no sólo nos obsequia la tradición floral del pueblo de Los Reyes, sino que también es un esfuerzo de los artesanos por preservar y dar a conocer las tradiciones de sus abuelos; los ritos que se heredan de padres a hijos desde un tiempo lleno de encanto que hace revivir el pasado en el México actual.